Bomberos aclara: “La comunidad se ha encargado de contestarle a la señora. Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer”.

El viernes 13, un hecho singular conmocionó las redes sociales en Brandsen. Una vecina subió un video en el cual mostraba su llegada al cuartel de Bomberos Voluntarios, para realizar un reclamo: había llamado para pedir que bajen un gato de un árbol, y una hora después los bomberos no habían acudido al lugar. El pedido era válido, pero lo que se vio en el video fue la crudeza con la que la vecina se dirigía a los bomberos, especialmente a Victoriano Valdez, quien había hablado con ella por teléfono, y tras recibir malos tratos por ese medio, le pidió a la vecina que, de tener alguna pregunta, se presentara en el cuartel para hablar con más tranquilidad. Pero tranquilidad no es lo que se percibe en el video, ni lo que sucedió después, que en el video que se viralizó no sale.

Hay algunos puntos a tener en cuenta respecto al pedido de la vecina que increpó a los bomberos. En primera instancia, no fue ella quien realizó el llamado al cuartel para pedir el rescate del felino. En segunda instancia, el animal no era de su propiedad, y de hecho se desconoce quién es el dueño. Podría ser algo menor este dato, pero no lo es.

Tras la publicación del video, y su viralización, la indignación de los vecinos de Brandsen se hizo notar, sobre todo porque Bomberos Voluntarios de Brandsen es la Institución con mejor reputación del distrito, y el trabajo que realizan, ad honorem, es admirable. Esto llevó a cientos de usuarios de Facebook a publicar mensajes de rechazo a la actitud de la vecina, de apoyo a bomberos, y, posteriormente, a hacer bromas respecto a pedidos insólitos que se le podrían hacer a los bomberos.

Más allá de toda broma en las redes, en la Institución el tema fue tomado con mucha seriedad y preocupación. Se llamó a la vecina el día posterior a los eventos, y se concertó un encuentro para el lunes a la tarde. “El sábado la llamamos a esta señora porque había pedido el libro de quejas y nosotros no tenemos. La llamamos para preguntarle cuál era su incomodidad y explicarle como trabajábamos nosotros”, dijo el Presidente de la Institución, Daniel Correa. “La recibimos con el Jefe (Comandante López Montero) y le dimos las explicaciones que teníamos que darle”.

Explicó que cumplieron con el protocolo, ya que para un rescate de estas características, hay que tomar medidas de seguridad adicionales, en primera instancia, de seguridad para el bombero que va a subir a realizar el rescate. Si un bombero se cae de 8 metros de altura por intentar recuperar al felino y se lastima, hay un problema. Asimismo, se demora tiempo la elección del medio para realizar el rescate. “Si vamos con una autobomba y el gato no está tan alto, por ahí con la escalera lo bajamos; como ocurrió en éste caso. Pero si no, tenemos que usar una grúa que tiene la Municipalidad”.

Un dato a tener en cuenta, como anticipábamos, tiene que ver con la falta de dueño del animal. En un caso como éste, en el que el dueño está ausente, los bomberos deben coordinar con la gente de APAA para que se haga cargo del gato luego del rescate, “porque si lo dejamos ahí, es probable que nos vuelvan a llamar porque el gato se volvió a subir”. Esas llamadas, y lograr que todos los actores del proceso estén en el lugar al mismo tiempo, también demora.

Por último, otra cuestión, es que hay que convocar un grupo de bomberos para la realización de esta tarea. “Cada día es más difícil que alguien que tenga de empleado a un bombero pueda dejar que salga a cualquier hora para venir a colaborar para bajar un gato. Hay que tener un montón de cosas juntas y atadas para que no genere problemas al bombero, porque es un empleado, es un trabajador común que si pide permiso para ir a bajar un gato es probable que a la semana siguiente le digan: ‘dedicate a bajar gatos y no vengas a trabajar’ porque lamentablemente es así, hoy las cosas están difíciles para todos”, dijo Correa. “El tema de tener un empleado bombero es un costo importante que muchos patrones lo aceptan con la condición de que sea un accidente una intervención importante. No digo que la situación del gato no sea importante pero sí digo que los felinos tienen sus tiempos, a veces suelen pasar hasta quince horas arriba de un árbol”.

Las aclaraciones del caso las realizó el Presidente y el Jefe de Bomberos a la vecina en la reunión, y desde la Institución prefieren no darle mayor repercusión al tema. “Según ella acá se la trató mal, pero nosotros no tenemos ninguna duda de que fue bien tratada. Nosotros si tenemos que corregir cosas las vamos a corregir, pero es insignificante para lo que nosotros hacemos como bomberos. La verdad, creo que la comunidad se ha encargado de contestarle a la señora y nosotros no le vamos a dar más lugar a este tema porque a nosotros no nos hace bien. Nosotros estamos para atender los servicios, no para discutir con la gente”, aclaró. “Nosotros hicimos lo que teníamos que hacer: la llamamos, la citamos, vino y le dimos las explicaciones que teníamos que darle”, finalizó, dando por cerrado el tema.

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