Comenzó una huelga de hambre en las cárceles bonaerenses

La medida era un secreto a voces, pero finalmente, una por una, las cárceles de la Provincia de Buenos Aires se unen a la Huelga de Hambre en tono pacifico. “Es por nuestros derechos” reza una bandera colgada en un penal, “Basta de chicos en las cárceles” es otro de los pedidos.

No es una guerra contra los carceleros, ni habrá un motín. Al menos, eso es lo que manifiestan a través de sus celulares clandestinos en donde incitan de forma pacifica, a arrojar fuera de los pabellones la comida y protestar por sus derechos.

Los penales de Mercedes, Batán, Sierra Chica y las unidades del complejo de Florencio Varela protestan para evitar que más chicos sigan naciendo en penales o que los presos estén con sus madres entre rejas.

La huelga, que ya comenzó en los penales de Batán y Campana, también puede ser masiva, la más grande de la historia reciente para los detenidos y detenidas de la provincia de Buenos Aires a días de la asunción del nuevo gobierno de Axel Kicillof: distintos pabellones de 12 cárceles se suman al reclamo de acuerdo a organismos de derechos humanos, con muestras de solidaridad de otros detenidos desde cárceles del sistema federal. Los reclamos son unánimes: el hacinamiento y el exceso de la aplicación de la prisión preventiva y la falta de medidas como arrestos domiciliarios para morigerar el encierro, lo que desde el sistema de cárceles aseguraron unánimemente desde los últimos años es el motivo detrás de la sobrepoblación penitenciaria, la más grande de la que se tiene registro en el país, junto a reclamos por comida.

Hasta mayo de 2019, según informes del Ministerio de Justicia y de Seguridad citados por el documento, había 48.827 personas tras las rejas en el territorio provincial. La sobrepoblación en cárceles llegaba al 113%, el doble y un poco más. Las comisarías llegan al 160% de su capacidad, con clausuras repetidas y 110 sentencias judiciales dictadas y firmes sobre su situación. Así, la provincia de Buenos Aires llegó a 308 detenidos cada 100 mil habitantes: Brasil tiene 328 cada 100 mil.

Así, los problemas en el sistema penitenciario se acumulan. La aparición de enfermedades como la tuberculosis -299 casos según el último informe de la Comisión Provincial por la Memoria- o el hantavirus, producto de las heces de ratas con un caso en Magdalena en enero de este año, se suma a celdas de dos donde duermen cuatro o más sin colchones sobre frazadas en el piso, con raciones escasas de alimento, a veces una vez por día. El hacinamiento también lleva a conflictos. A fines de agosto, una celda de la Unidad Nº41 de Campana que debía alojar a seis internos y tenía 14 fue el centro de un episodio de violencia que terminó con un penitenciario con una faca en el cuello y once heridos. Cerca de 13.500 objetos cortopunzantes fueron incautados por el SPB en lo que va del año.

140 personas murieron bajo custodia del Servicio Penitenciario Bonaerense el año pasado de acuerdo al último informe de la Comisión Provincial por la Memoria. El tiempo de encierro y la falta de condenas firmes son otra clave de los números tras las rejas: 40 por ciento de los detenidos provinciales estaba bajo prisión preventiva y sin sentencia dos años atrás de acuerdo a fuentes oficiales. La aplicación del 2×1 es otro punto recurrente en los trapos de los detenidos.

Fuente: Infobae

Las imágenes de los presos en diferentes cárceles de la Provincia protestando por sus reclamos.

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