El Honor de ser Policía ante las críticas: “Nunca voy a dejar de velar por su seguridad”

En los últimos días, un video policial se hizo viral en la ciudad de Brandsen tras la detención del ‘Gitanito’, el peligroso delincuente que tenía amenazado al barrio La Parada y a la comunidad de Brandsen. Algunos vecinos, repudiaron la actitud policial de mostrar cuando trasladaban al aprehendido a la comisaria pero el efectivo policial se defendió: “Esa noche yo estaba de franco, dejé a mi familia por ir a buscar a este delincuente que desde Marzo queremos atrapar”.

Hoy en día, la sociedad Argentina se encuentra totalmente dividida por causas de pensamiento y creencia. Sea religiosa, política, deportiva o social, hoy en el país pensar diferente contrae la pena de ser excluido de muchas cosas. Esto ocurre en el cuerpo policial, en los efectivos, y en la gente que los defiende por su tarea de velar por nuestra seguridad.

En la última semana, efectivos policiales lograron detener a ‘El Gitanito’, un peligroso delincuente que causaba temor en el barrio La Parada y en toda la ciudad de Brandsen. En esa detención, los efectivos que lo trasladaban se les ocurrió mostrar su heróica captura al resto de sus compañeros a través de un video, pero desafortunadamente, se filtró y se hizo viral en la ciudad, provocando el rechazo en algunos vecinos, aunque la mayoría de los lectores de medios de noticias habitualmente piden nombre, foto y si es posible DNI de los aprehendidos.

Noticias Brandsen habló con el oficial que es protagonista en el video y aclaró: “Algunos entienden y otros no lo van a hacer nunca lo que se hizo para poder agarrar a este delincuente, pero luego, mezclan política y resentimientos”. “Me da pena de muchos por pensar mal, me da bronca que hablen mal de la polícia sabiendo que esa noche yo estaba de franco y dejé a mi familia por salir a buscar a este delincuente”.

“Los tres policías que estábamos en ese lugar, estábamos hasta las rodillas empapadas y muertos de frío. Estuve escondido en un auto abandonado en el parque de la casa del malviviente esperando a que regresara mientras las ratas se paseaban dentro de ese auto. La única luz que tenía era la de la luna que me jugaba en contra y a favor. ¡Desde Marzo que lo buscamos!.”

“Según dichos del video, este delincuente se paseaba por el centro de Brandsen como si nada, y sin embargo, nadie llamaba para que lo fuéramos aunque sea a identificar. Todos saben y no hacen nada, hay mucha gente desconformista pero si de algo estoy seguro es que nunca voy a dejar de velar por su seguridad, por la de su familia y amigos. Elegí ser policía para trabajar y dar lo mejor de mi”.

El descargo del oficial es duro, impactante. Demuestra el hartazgo del cuerpo policial ante las críticas hirientes de personas que no valoran el esfuerzo y el sacrificio de velar por la seguridad de todos: “Lástima que no está el video de cuando lo sacámos de la finca en la que estaba robando y su traslado hacia el patrullero, de cuando con mi compañero lo tuvimos que proteger porque los vecinos le pegaron”.

Las críticas a los efectivos policiales, y al cuerpo en general, trapasa los límites de Brandsen, y el oficial lo aclara: “Yo entiendo que la manera de pensar de la sociedad se hay ido desvirtuando por el mal uso de la fuerza o por personas que tenian puesto el uniforme y/o que solo estaban cumpliendo funciones puestas por las malas políticas, pero este no es el caso”. “¿Alguna vez filmaste un video con tu celular para mostrarles a tus pares, un buen logro tuyo?. Bueno, así fue que me atreví a filmar ese video, el cual repito no tiene nada de malo. Tendría que haber quedado solo entre policías pero por suerte o desgracia no fue así. Los comentarios me juzgan diciendo que en ese momento yo estaba ‘duro’ haciendo referencia que estoy bajo el efecto de alguna droga y para informarles a todos, mi estado se debe a la adrenalina, mezclada con satisfacción personal y colectiva porque en ese momento fui secundado por otros dos policías los cuales acataron las órdenes que les encomendé a la perfección”.

“La fatiga que se muestra en ese video es porque corrí al menos 100 metros en un terreno desconocido con pastos a la altura de mi vista, tuve que saltar tres alambradas cuando uno de ellos era un tejido con púas en el cual quedó enganchada la correa de la escopeta que llevaba en mi espalda y siendo las 4 de la mañana no había ni cenado, soy fumador y estuve más de dos horas adentro de un auto abandonado mientras los ratones se paseaban dentro como jugando a asustarme”. “No podía usar el teléfono, ni la radio ni prender un cigarrillo para no hacerme ver o escuchar”.

“Por el rastrillaje que hicimos en el campo buscando a este delincuente, de la cintura para abajo estaba totalmente empapado. Esa adrenalina de saber que tenés un arma en la cintura y otra colgada en la espalda, todo se ve reflejado en mi tono de voz y en mi cara en el video”. “Pero solo lo entenderán los que llevamos sangre azul, los que portamos con orgullo el uniforme, los que corremos hacia el peligro pensando en nuestros familiares pero ponemos primero el bienestar de terceros que ni siquiera conocemos”.

“Todo eso, lleva a que la gente comente cualquier cosa menos lo que es o fue en realidad. Pero si de algo estoy seguro, es que cuando vuelvan a llamar al 911 por una emergencia, no voy a guardar rencor a nadie, porque me pagan por prevenir, salvaguardar vidas y bienes, y por eso voy a seguir cumpliendo mi función, seguiré siendo policía”, concluyó.

 

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