El Obispo Malfa analizó la situación del país y la pobreza: “Tenemos el futuro hipotecado”

El 1 de Mayo, día del trabajador, el Obispo Monseñor Carlos Humberto Malfa se hizo presente en la Cuasi Parroquia San José Obrero de Jeppener, por ser la fecha de las fiestas patronales de esa localidad, y realizó un análisis de la realidad social de la Argentina, considerando que “San José nos lleva, naturalmente a darle un sentido muy pleno a la fiesta del trabajo, y el trabajo es la clave de la cuestión social”.

Comenzó aclarando que “nunca está de más que nosotros reflexionemos acerca de la dignidad del trabajo humano, de la dignidad de la persona que tiene trabajo. Cómo también de la dificultad grave del que no lo tiene para él, para ella o para su familia”. En este marco, remarcó la importancia de “poder expresar nuestra oración a San José para que todos aquellos que tengan la posibilidad de crear fuentes de trabajo puedan hacerlo, no pensando en el lucro si no en la justicia y en el bien común y en la dignidad de las personas. Es un tema profundo pero en el que necesariamente tenemos que pensar y afrontar: Mientras no haya trabajo genuino con un sueldo que permita atender la necesidades, la paz social siempre estará amenazada. Y esto tiene que ver también con la promoción o cuidado de la vida humana”.

Se expresó también a favor de la Democracia y las Instituciones: “Tenemos que cuidar mucho la democracia, porque costó mucho conseguirla. Debemos fortalecerla como se fortalecen las instituciones”, sin dejar de lado que “también hay que tener en cuenta que una gran deuda de la democracia es que nunca se comenzó a trabajar para poder atacar la pobreza estructural”. Y agregó: “Ésto es un tema de fondo, que es necesario afrontar y no es solo un tema del gobierno, es el Estado, toda la dirigencia política, es toda la dirigencia gremial y empresarial, y también la religiosa. Todos tenemos algo que aportar para el bien común y para el bien de nuestros pueblos”.

Asimismo, llamó a la reflexión, ya que “Hay una deuda social muy grande que pesa sobre todos, particularmente en los más pobres. En los últimos días recibimos el informe de la Universidad Católica: 6 de cada 10 niños en el país viven en situación de pobreza. Esto quiere decir que tenemos el futuro hipotecado. Lo digo con realismo y también con esperanza porque creo que tenemos todas las posibilidades”, pero destacó que a la Argentina le falta “que nos pongamos en serio a trabajar juntos hombro a hombro para poder sacar el país adelante. Tenemos todas las posibilidades de riqueza naturales y las riquezas humanas también: Hay hombres y mujeres que valen oro. Por eso digo que no es solo cuestión de un Gobierno, ya que si se piensa que es así, limitamos el horizonte y no alcanza”.

Sin dudarlo, se pronunció en contra del aborto, advirtiendo que “En una carta que nos escribió el Papa nos decía que nosotros tenemos que defender la vida inocente no nacida, hacerlo con cavidad, con firmeza y compasión porque es la dignidad inviolable de la vida humana y esto no depende de un Credo. Pero al mismo tiempo, también es sagrada la vida que ya nació y está en situaciones en pobreza”, e instó a todos a pedirle a San José por todo esto: “En San José Dios confió, nosotros podemos confiar también en él. Y además San José no falla nunca y le quiero pedir en estos momentos que vivimos los argentinos que nos ayude para que en la Argentina triunfe la vida en toda su plenitud. Desde la concepción hasta la muerte natural, abrazando todos los estados”.

Finalmente, dejó abierta la reflexión respecto a la realidad del trabajo infantil, “que expone a los chicos a una situación de explotación y de abusos. No podemos esconder esto, tenemos que ser realistas, adultos y maduros para darnos cuenta y poder juntarnos para encontrar caminos de solución”.

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