Pelotazos sin control: Rompen autos, casas, vidrios y nadie se hace responsable

Desde hace meses, vecinos  de calle 25 están preocupados por los pelotazos que reciben desde la cancha de Hockey del Club Atlético y Progreso debido a que la red que rodea el predio está rota. “Pegan en las casas, en los autos, tenemos miedo de que un día le de en la cabeza a un chico” comentaron y se indignaron ante la respuesta por un entrenador: “La cancha estaba acá antes que las casas”. 

Apenas comenzaba Septiembre cuando un grupo de vecinos se puso en contacto con Noticias Brandsen para expresar su preocupación por una situación que estaban viviendo hace mucho tiempo. Tras dialogar sobre el tema, y lo que se podía hacer para solucionarlo sin llegar a extremos, los vecinos decidieron probar vías alternativas para la resolución del conflicto, evitando hacerlo público. Pero el tiempo pasó. Hablaron una y otra vez con distintas personas que podían solucionar el problema, y llegaron al punto en el que sintieron que “se les toma el pelo” y decidieron contarle a la gente de Brandsen lo que les está pasando.

Se trata de los vecinos que viven en calle 25 entre Las Heras y Sáenz Peña, justo detrás de la cancha de hockey del Club Atlético y Progreso de Brandsen, que reciben, casi cotidianamente, pelotazos provenientes de la cancha. “Se rompió la red que está atrás del arco, y las pelotas pegan en las casas, en las ventanas, en los autos, que terminan abollados. Tenemos más de 25 pelotas que han ingresado en nuestras propiedades.  Y nuestro pedido es muy simple: que pongan una red que cubra los 25 metros de la cancha, porque las cosas materiales se arreglan, pero acá lo que está en riesgo es la gente que pasa caminando por la calle, o los chicos que juegan en el patio de nuestras casas”, explican, consternados, los vecinos.

En todos estos meses, agotaron todas las instancias. “Hablamos con la subcomisión de hockey, esperamos un tiempo prudente y no nos dieron bola. El 25 de junio elevamos una nota firmada por los vecinos. No pasó nada. Hablamos con autoridades del club. Nos dijeron que lo iban a solucionar. Hace algunas semanas cambiaron de lugar los arcos, pero eso duró unos días y todo volvió a ser como antes”.

La paciencia de los vecinos se fue agotando con el transcurso de los meses, y sobre todo con las respuestas que recibían. El 1 de Octubre hablaron con un entrenador, le explicaron la situación y les respondió: “Yo hace un año que soy entrenador y tengo entendido que la cancha estaba antes que las casas“, haciendo alusión a que el problema era de los vecinos por construir ahí. Y remató: “Ud no puede quedarse con las pelotas porque pertenecen al club. Nosotros perdimos 100 pelotas este año. Y encima la red es muy cara”.

Las chicas de hockey les dijeron que no se preocupen, que “si te rompemos un vidrio o el auto te lo arreglamos”, pero los vecinos consideran que esa no es la solución. “Cuando la pelota pega contra la puerta de chapa, se siente un estruendo, parece una bomba. Entran pelotas por la ventana, a una velocidad tremenda. Y las chicas no toman dimensión del riesgo: Tenemos miedo que una pelota le pegue en la cabeza a un chico“.

Las pelotas cruzan salen de la cancha, cruzan la calle y entran en las viviendas. Los días de práctica, y todos los fines de semana por los distintos torneos. “Ya no podemos dejar los autos afuera de la casa, y ni hablar de estar en la vereda, es un peligro”.

Hace un par de semanas, un entrenador del club les dijo: “Ya compramos la red pero no tenemos nadie que la coloque”. “Y el Presidente del Club, con quien finalmente pudimos hablar nos dijo: “pero cómo, ¿no lo arreglaron?”, comentan.

El problema continúa, y el riesgo también, mientras los vecinos siguen juntando pelotas porque “es la única forma que tenemos de demostrar lo que estamos diciendo”. Hoy lo hacen público, en búsqueda de generar un llamado de atención y que se tome conciencia de lo que puede pasar. Mañana, de no solucionarse, se recurrirá a la Justicia, porque, explican los vecinos: “Ya no se puede vivir así”.

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