Tristeza en Jeppener: Clapp podría cerrar las puertas y 87 operarios quedarían sin trabajo

Hace años que la fábrica de Jeppener (antes PSA Peugeot, hoy Clapp) tiene problemas económicos y hace reducción de personal. Hace años que familias enteras viven con incertidumbre respecto a su futuro. Hoy, la situación llegó a su punto máximo: la empresa hizo una propuesta de indemnización, y de ser acatada por los trabajadores, la fábrica cerraría sus puertas.

La mañana de hoy, al menos 30 trabajadores de la empresa Clapp de Jeppener se presentaron en la fábrica con intención de entrar a trabajar o saber si seguían las suspensiones que hace algunas semanas afectaban alternadamente a unos y otros trabajadores. “No los dejaron entrar”, nos dijeron en la puerta de la fábrica las esposas de los empleados. “Los tuvieron toda la mañana en la puerta. No los dejaban ingresar. Tuvieron que llamar a un escribano para que constate que estaban en condiciones de ingresar a trabajar pero no los dejaban”, explicaron. Al mediodía les entregaron un sobre cerrado a cada uno con una propuesta: Indemnización del 50% al contado, y el resto en 18 cuotas.

Luego del mediodía, los dejaron ingresar a uno de los galpones a hablar con uno de los jefes y los representantes del gremio. “Están viendo a ver si pueden lograr una propuesta superadora. Hace un mes que están así, con incertidumbre”, nos comentaron. Estos últimos meses fueron muy difíciles. Tenían que trabajar sin insumos, y con mucho frío porque les cortaron el gas. “Trabajar ahí adentro es como trabajar en una morgue. Hace más frio adentro que afuera”.

Los trabajadores están angustiados y con mucho miedo: a que la empresa presente quiebra y nos les paguen; a quedarse por un sueldo mínimo y después no recibir más nada; a irse y que no les paguen las cuotas… miedo, incertidumbre, y mucha tensión, que parecería que en las próximas horas se resolvería.

La reunión que hoy se está llevando a cabo en las instalaciones de la empresa Clapp determinará el futuro de los 87 trabajadores. Algunas versiones sostienen que de presentarles una propuesta superadora, aceptarían todos y la fábrica cerraría sus puertas.

El correr de las horas determinará el futuro de cada uno de los trabajadores, que tendrán en su poder la decisión de quedarse por medio sueldo, irse con una indemnización en cuotas, o iniciarle acciones legales a la empresa.

Más allá de lo que resuelva cada trabajador en la jornada de hoy, la situación en Jeppener es preocupante. La mayoría tienen más de 50 años de edad, y se preguntan de qué van a trabajar en caso de quedarse sin este empleo. Toda la vida trabajaron en la fábrica. Una fábrica que ha visto la gloria y hoy sufre una situación que a través de los años se profundizó hasta evaluarse su cierre.

Mucha tristeza se vive ahora en la querida “fábrica de Jeppener”, y la situación no parece que vaya a mejorar. Pareciera que esta empresa hoy lo que necesita es un milagro, pero sus trabajadores ya han perdido la fe. Y no es para menos.

Comparte esta noticia: